Posiblemente gracias a mis múltiples correos dirigidos directa e indirectamente a Pepiño BLANCO este señor ha tenido la decencia de iniciar el asfalto de la Carretera de Asturias que llevaba varios años pareciendo un camino de cabras y es que como le decía tenía 150 millones para un tranvía en la ciudad de León, que tiene una oposición muy alta especialmente por el bodrio en Santo Domingo, y no tenía para asfaltar dicha carretera que era una obligación prioritario.